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jueves, 2 de mayo de 2013

Capítulo 4: Un momento extraño


*Isa*
Me levanté la primera el día de la boda, fui a la habitación donde se había quedado Carlos por petición de mi padre y empecé a saltar en la cama.
-¡Ei! ¡Vamos arriba!- empecé a reír.
-¡Eres un bicho!- me tiró la almohada.
-Has fallado- le saqué la lengua.
Él se incorporó y empezó a hacerme cosquillas.
Mi padre apareció por la puerta y sonrió.
-Me encanta veros reír.
-Y a nosotros verte feliz- dijo Carlos soltándome.
-Eva te va a hacer muy feliz- dije.
Mi padre se agachó y nos abrazó.
-Os quiero muchísimo, no lo olvidéis nunca.
-Y nosotros a ti papá- dijo mi hermano.
Nos separamos.
-Por cierto Isa, viene tu amiga Diana a la boda, estarás contenta- me puse seria... ¿Diana? ¿Por qué? 
-Sí- dije sonriendo falsamente.
-¿Ocurre algo princesa?- preguntó mi padre.
-No, nada- dije.
Desayunamos deprisa y después nos arreglamos para la boda, mi padre fue el primero en la ducha, después yo, y finalmente mi hermano.
Me delineé los ojos en negro y me puse rimell, me pinté los labios de rojo claro y me puse sombra de ojos.
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Me acerqué a mi padre que estaba atareado aún con la camisa y le ayudé a ponerse bien la chaqueta del frac.
-Estás preciosa- me dijo.
-Gracias- sonreí- Tu estás guapísimo, Eva tiene que estar contenta.
Mi padre rió nervioso.
-Todo va a ir bien- sonreí.
Llamaron a la puerta, eran mis abuelos, fueron a ayudar a mi padre a arreglarse un poco y a tranquilizarlo.
Yo fui a ver como iba Carlos.
Mi hermano no conseguía ponerse la corbata, me acerqué a él y se la ajusté.
-Después de tanto, sigues sin saber como hacer el nudo de una corbata- me burlé.
-Oye... - se quejó.
-¿Es mentira?- arqueé una ceja mirándole.
El sonrió de lado.
-¿Como crees que será Laura?- preguntó.
-Pues viendo a Eva... Seguro que es guapísima...- dije- Y simpática.
-Más o menos como tú- me dio en la nariz.
-No- sonreí.- Ella será mucho más guapa.
-Isa, no se a que viene eso ahora, no eres fea como estás pensando.
-No quiero discutir ahora- terminé de ajustarle el nudo de la corbata- ya está.
-Oye, eres preciosa.
-Soy tu hermana, eso influye en tu punto de vista.
-No soy el único que lo dice.
-Ya ya... la típica gente que dice que soy muy guapa pero que casualmente nunca se quienes son- reí.
-No seas cabezota.
-Me parezco a mi hermano, que se le va a hacer.
-Pues no te parezcas tanto- me dijo.
Álvaro entró en la habitación de golpe.
-¡Ei!- saludó- ¿pasa algo?- nos miró ahora más serio.
-Nada- dije deprisa.
-Mi hermana se cree fea- soltó mi hermano.
-Cállate, sabes que lo soy.
-No lo eres- dijo Álvaro- en eso no te pareces a Carlos.
-¡Oye!- se quejó mi hermano.
-Eres preciosa.
-Gracias- sonreí y le di un beso en la mejilla a Álvaro.
-Ejem...- tosió Blas desde la puerta- ¿Nos vamos?
-¿A que vienen las prisas?- preguntó Carlos.
-A que todos se van ya...- dijo Blas.
Saludé al resto de Auryn y nos  fuimos a la iglesia, donde pude ver a Laura... Era realmente preciosa, tal y como o había imaginado.
Me encontré a Diana, iba con el pelo más corto y más liso de lo que lo tenía antes, ahora se lo había puesto de un tono rubio pollo, se había delineado los ojos de azul remarcando su color marrón, y se había puesto bastante sombra de ojos, estaba más alta de lo normal, por los taconazos y llevaba un mini vestido rosa.
-Hola- me saludó.
-Hola- dije.
-¿Te ha sustituido ya?
-¿Qué?
Mi padre me llamó para presentarme a Laura, me salvó de Diana.
¿Por qué me comporté así con Laura?
Salí corriendo y mi padre me siguió.
-Isa... ¿Qué pasa?
-Nada...
-No te entiendo, estabas bien, estabas conforme con la idea, te gustaba incluso.
-Lo se, y me encanta la idea de que seas feliz, lo siento, no se que me ha pasado.
-Cariño, ¿todo va bien?
-Sí, de verdad.- Sonreí.
Diana me llevó con ella y estuvimos hablando...
-Te va a sustituir, él ya no te necesita, incluso tu hermano la prefiere a ella, ¿no te has dado cuenta que no ha venido a buscarte?
-Está con sus amigos...
-Pero tu eres su hermana, su peque, ¿por qué no te defiende?
No podía creerlo, Diana era odiosa, ¿por qué no me podía dejar tranquila nunca?
-Vamos Isa... Sabes perfectamente que tu padre preferirá a la hija de tu madrastra antes que a ti- me dijo.
-Déjame anda...- dije apartándome de ella.
¿No se aburría de hacerme la vida imposible? Llevaba prácticamente toda la vida así...
Diana es la hija de mi vecina, tiene dos años más que yo y está enamorada de mi hermano, desde siempre me ha estado haciendo la vida imposible, hoy está en la boda, por eso ella está aquí metiéndome cosas en la cabeza.
-Vamos querida, ambas sabemos que vas a molestarles a tu padre y madrastra, solo vas a ser una carga para ellos, como siempre lo has sido...- anda mira tu hermanita acaba de llegar a la mesa de los auryn... Corre o te robará a tu padre.
-No me va a robar a nadie.
-¿A no?- arqueó una ceja.
Cuando te dicen lo mismo tantas veces, aunque en el fondo sabes que no es verdad... Te lo acabas creyendo.
Me dirigí a la mesa donde estaban todos, y solté lo primero que me vino a la cabeza, me había pasado... 
Laura salió corriendo y cuando la vi correr... Salí yo también corriendo.
-¡Isa!- me llamó mi hermano, pero yo corrí hacia el jardín del restaurante, me senté en el césped, ya me daba igual mi vestido, mis tacones me estaban matando, pero me daba igual, Diana lo había conseguido...
-Rubia, ¿estás bien?- se sentó a mi lado.
-¡Sí! estoy bien ¿vale?- fui muy brusca con él.
-No hacía falta ponerse así.
-Lo sé, lo siento...- le dije sincera- es solo que... Da igual...
-No, venga, ¿qué pasa?
-Nada, en serio, es una tontería.
-No lo será tanto si te hace sentirte así- se sentó a mi lado.
-O puede que sí- le miré.
-¿Qué te pasa con Laura? No se ve mala persona.
-Lo se, y sé que si no me hubiese comportado así, ahora probablemente estaríamos riendo y pasándolo en grande...
-¿Entonces?
-Soy tonta ¿vale?
-No lo eres, solo un poco impulsiva.
-Y eso es una mierda...
-Pero enserio, ¿qué te ha pasado?
-Blas... No me ha pasado nada- mentí.
¿Como conseguía Diana meterse en mi cabeza?
-Pues deberías intentar conocer a Laura, es bastante simpática.
-estoy segura de que sí, pero después de como me he comportado hoy dudo de que pueda caerle bien algún día...
-No digas eso- me abrazó.- Claro que puedes caerle bien.
-Seamos realistas, me he comportado como una niña tonta y mal criada...
-Tus razones tendrás y  ella lo entenderá si hablas con ella antes de que se marche.
-No hay razones que justifiquen como me he comportado.
-Deja de torturarte- me agarró la cara entre las manos- no la conoces, no sabes como es, si te perdonará o no está por ver, no has hecho nada tan horrible como piensas, solo has sido celosa e impulsiva, y eso está mal, pero puede remediarse.
-Gracias- me sonrojé por la cercanía.
-No tienes nada que agradecer- sonrió- y respecto a lo que hablabas antes con Álvaro y Carlos, me parece que eres preciosa y que no debes preocuparte por algo tan superficial aunque de verdad que eres guapa.
-Gracias- me sonrojé más aún- Hay algo que no entiendo de ese momento.
-Dime.
-¿Por qué te entró tanta prisa?- arqueé una ceja.
-Porque todos se iban.
-Aun quedaba más de una hora para la boda, cinco minutos más o menos no habría pasado nada- dije divertida.
-Ya, pero es que...
-Pareces nerviosillo- reí.
-¿Yo? Que va...- rió nervioso.
-Si tú lo dices- volví a reír.
-¿Te estás riendo de mí?- me miró divertido pero haciéndose el ofendido.
-¿Yo?- me hice la sorprendida.-Puede que un poco- añadí riendo.
-¡Pero bueno!- exclamó Blas- Ahora verás.
Se echó sobre mí y comenzó a hacerme cosquillas.
-¡No! ¡Blas para!- exclamé mientras reía.
-Este es tu castigo por reírte de mí.
-Por favor, para, perdón, lo siento de verdad- dije riendo sin parar.
-Bueno vale no te mueras- paró y me ayudó a incorporarme.
-Me duele el estómago- le miré mal.
-Lo siento- rió.
Me uní a su risa.
-Me gusta verte reír, así es como debes estar- me sonrió.
-No, mi risa es horrible...- me tapé la cara con las manos.
-Bromeas ¿verdad?- me cogió de las manos y me las apartó de la cara.-Pues a mí me encanta tu risa- me acarició la mejilla.
-Sigo diciendo que es horrible, así que no me mires tan de cerca- dije bajando la mirada.
-¿No?- se acercó más a mí.
Estábamos tan cerca...Demasiado..Blas bajó la mirada y  me dio un beso entre los labios y la comisura de los labios, me moví un poco y acabamos besándonos, fue corto, muy corto, pero nada más separarnos volvimos a juntar nuestros labios y a besarnos con más intensidad durante más tiempo.
Fue increíble.
Nos separamos lentamente, parecía que ninguno de los dos quería separarse del otro, nuestros labios encajaban tan bien... No pude contenerme y volví a besarle.

2 comentarios:

  1. Hola! Vas a seguirla? Esta super bien y me encanta la pareja Laura-Dani jeje
    PD: Síguela porfaaa

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    Respuestas
    1. Sí, el siguiente capítulo lo tenemos en proceso por una serie de problemillas. Intentaremos tenerlo lo antes que podamos :) Un beso y gracias

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